Estocolmo: la fábrica de hits para artistas internacionales

Vistas de Riddarholmen, Gamla Stan y Riddarfjärden (Photo: Björn Olin/imagebank.sweden.se)

Céline Dion, Katy Perry, Britney Spears, Rihanna, Avril Lavigne y Bon Jovi son sólo unos de los pocos artistas que han buscado en la capital de Suecia canciones que los llevasen a lo más alto de las listas de ventas.

Sin lugar a dudas, pensar en música sueca es pensar irremediablemente en ABBA, el grupo pop más exitoso de la historia. Tanto que incluso tienen su propio museo en Estocolmo, la cuna del pop mundial. Sus canciones siguen sonando igual de actuales que en aquel entonces pero lo cierto es que la música sueca ha ido mucho más allá.

Los artistas suecos siguen sonando en las emisoras de radio de medio mundo y copando las listas de ventas. Podemos referirnos a Agnes, Avicii, Petra Marklund, Ace of Base, Mando Diao y un largo etcétera. No podemos olvidar a clásicos como Europe, The Cardigans o Roxette.

Pero hoy nos vamos a centrar en otra visión, en el otro lado de la moneda, en aquellos artistas no nacionales que triunfan con las canciones creadas por suecos. Es decir, las composiciones y producciones suecas gozan en la actualidad de un gran éxito en todo el mundo y son los propios artistas los que acuden a Estocolmo en busca de hits.

De hecho, Suecia es el país que más música exporta per cápita. El dato oficial de 2011 es que el país, con 9,5 millones de habitante generó ganancias de más de 150 millones de dólares en concepto de exportaciones según las cifras de la industria.

Quizás la pregunta recurrente sea ¿cómo? Según publicaba la BBC, el gran secreto son la herencia y la tradición. Suecia es un pueblo en cuya cultura está muy arraigada la música. Los niños cantan desde pequeños en la iglesia, en la escuela. Así lo explicaba Jorge Eloffson, compositor que ha escrito temas para artistas como Westlife, Britney Spears y Kelly Clarkson. Todos ellos lograron grandes éxitos.

Pero todo esto no es casual, la música está presente en todos los momentos importantes de la vida de los suecos. Les gusta la música y Suecia es un país que lleva muchos años apostando por la ella apoyando a los nuevos talentos con el objetivo de promover y facilitar su trabajo. Eso sí, lo realmente importante es tener la posibilidad de disfrutar.

Si a todo eso le sumamos que muchos artistas suecos se ponen como objetivo el gran mercado internacional y que su nivel de inglés es uno de los mejores de Europa sólo por debajo del de los propios ingleses, tenemos el cócktail perfecto. Son muchos los que triunfan sin que nadie sepa de dónde vienen, se les reconoce por su trabajo, sin más.

También es cierto que para que todo este trabajo produzca frutos hacen falta mentes creativas. Los estudios Cheiron fueron, sin lugar a dudas, la gran mina de música de Estocolmo pero aunque ya han desaparecido, las privilegiadas mentes que trabajaron en ellos siguen produciendo éxitos. Andreas Carlsson y Max Martin son dos de esas figuras.

De hecho, si de alguien se habla en los últimos tiempos es de Max Martin. En The Local lo llamaban el hombre misterioso que es la mayor exportación sueca desde ABBA, y no les falta razón. Ha sido el encargado de producir la mayor parte del nuevo álbum de Taylor Swift, por poner un ejemplo, pero su nombre está también detrás de otros muchos éxitos de las últimas décadas.

Es más, es responsable de más numeros 1 que el propio Michael Jackson. Su primer gran trabajo llegó en 1995, cuando co-produjo The Bridge, el segundo álbum de Ace of Base. Luego llegó Britney Spears y el famoso Baby one more time.

Después de eso su carrera fue un hervidero: Bon Jovi, Céline Dion, N' Sync, Backstreet Boys, Katy Perry y un largo etcétera. Todos ellos han recurrido y recurren a su trabajo para lograr grandes éxitos de ventas. Lo mejor de todo es que esos éxitos se mantienen vivos con el paso del tiempo.

Junto con Kristian Lundin y Andreas Carlsson creó That's the way it is para Céline Dion. Recientemente tenemos temas como I kissed a girl y Roar de Katy Perry. También el famoso Here I am de la noruega Marion Raven fue creación suya. Ni Pitbull ni Robyn han podido evitar buscar el trabajo de este genio.

La lista es realmente interminable y seguirá creciendo, pero lo cierto es que Max Martin es sólo una pequeña, aunque importante, parte de la música sueca. Avicii ha recogido el guante al igual que lo han hecho las chicas de Icona Pop y otros muchos artistas del país para seguir llevando la música sueca por todo el mundo.

¿Alguien que no conozca el It's my life de Bon Jovi? Sí, Max Martin está detrás de este tema.


Estocolmo ha sido, es y esperamos que siga siendo mucho tiempo, la gran fábrica de hits globales tanto de los artistas nacionales como de los internacionales. Para nosotros Suecia tiene algo mágico, pero parece claro que para haber logrado un sitio privilegiado en el mapa de la industria musical hace falta algo más que un lugar perfecto.

Es necesario que haya una apuesta decidida por la música, que se entienda que la música forma parte de la cultura y que la música (otra vez) forme parte de la vida diaria de todos. Sólo de esa manera seguirán surgiendo genios con una formación sólida, con una sensibilidad especial para el arte y con el objetivo claro de trabajar para ofrecer lo mejor que llevan dentro sin buscar el hit por el hit. Cuando el trabajo se hace bien, el éxito llega seguro.

jdavidsobral

Periodista y Community Manager. Blogger en www.nordpop.com y un gran fan de las nuevas tecnologías, la comunicación online, la música y la cultura nórdica.

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