Cómo un esfuerzo cultural conservador convirtió a Suecia en el mayor motor del pop mundial

Vistas de Riddarholmen, Gamla Stan y Riddarfjärden (Photo: Björn Olin/imagebank.sweden.se)

Hace unos días publicaban en la revista Pacific Standard un  interesante artículo en el que resumían cómo Suecia ha llegado a convertirse en el mayor motor de música pop de todo el mundo. Y es que, como hemos dicho en numerosas ocasiones, la mayor parte de los números 1 de ventas tienen sello sueco.

Compositores y productores de Estocolmo han apuntalado las carreras de Lady Gaga, Madonna, Usher, Avril Lavigne, Britney Spears, The Backstreet Boys, Pitbull, Taylor Swift, One Direction, Maroon 5, Kelly Clarkson y otros muchos artistas que han alcanzado los números uno en las listas de ventas. Incluso los suecos le han dado la victoria a Azerbaiyán en Eurovisión 2011 tal y como ya te contamos.

Para entender la industria musical global hay que entender el fenómeno de la música sueca. Artistas como Katy Perry lograron mantenerse 69 semanas consecutivas en el top 10 de la lista Billboard, algo que no había logrado nadie. ¿Cómo? Con un tema de Max Martin, made in Sweden. Y él no es el único autor que logra estos éxitos, lo han hecho también Anders Bagge, Andreas Carlsson, y Rami Yacoub.

El centro de todo este éxito es la capital sueca, Estocolmo, que es a la música pop lo que Nashville al country y lo que Silicon Valley a la industria informática. No en vano, Suecia es el país que más música exporta, per cápita, en el mundo tal y como hemos explicado en numerosas ocasiones. Al mismo tiempo, Suecia es el lugar en el que nace Spotify, que se ha convertido en el servicio de música en streaming líder, renovando la forma de consumir música.

¿Cómo ha llegado Suecia a esto? En los años 40, los líderes de la Iglesia y los conservadores suecos trataron de poner fin a la invasión de la música pop llegada desde América para proteger a la juventud de lo que consideraban una amenaza. Para eso se creó uno de los programas de educación artística más ambiciosos del oeste.

Las escuelas municipales de música, repartidas por todo el país, ofrecían clases de música clásica. Eran de asistencia libre y los jóvenes podían utilizar los instrumentos y tomarlos prestados como si se tratase de una biblioteca. Fue toda una democratización de la educación musical. Eran aptas para todas las clases sociales y para los jóvenes con  todos los niveles de talento. En los años 60 las escuelas se diversificaron y los jóvenes comenzaron a estudiar aquellos géneros que se habían intentado reprimir.

Está claro que no lograron su objetivo inicial, pero comenzaron a ser el lugar perfecto para descubrir a nuevos talentos e hizo que Suecia tuviese una población musicalmente alfabetizada a unos niveles poco usuales. Los propios músicos ejercían de profesores percibiendo ingresos que iban a parar a la industria musical, todo era una cadena.

Mientras en el resto del mundo la enseñanza musical sigue manteniéndose como antaño, basándose en lo clásico, en Suecia el pop y el rock forman parte de los planes de estudios de las escuelas desde los años 80 y en los años 90 llegaron los cursos de mezcla y grabación. Incluso el propio Gobierno apostaba por la subvención a la industria, dinero que se debe utilizar únicamente para hacer música.

Estocolmo es una gran industria en un espacio del tamaño perfecto en el que todo el mundo se conoce. Suecia ha pasado de ser vista como una gran consumidora de música hasta los años 70 a ser una gran mina de talento.

Stig Anderson fue una de las grandes figuras al lograr llevar al éxito a ABBA, ese éxito abrió las puertas de la música sueca a todo el mundo. El país se convirtió en un exportador de hits internacionales. El fenóneno ABBA permitió a la gente confiar en que era posible llegar a donde uno se propusiese con la música.

Luego llegaron los míticos Cheiron Studios, fundados por Denniz Pop. Luego llegó, años después de Max Martin, el genio Andreas Carlsson y con él más éxitos para la casa con artistas como Backstreet Boys o Céline Dion. En ese lugar también nacieron algunos de los grandes éxitos de la historia de la música pop global como Baby one more time y That's the way it is.

Ahora no sólo se trata de infraestructuras, artistas como el joven DJ Avicii, Swedish House Mafia y otros muchos tenían su sede en Estocolmo, en el lugar en el que nacen las ideas. Los artistas y los productores siguen viajando de Los Ángeles a Estocolmo y es que la ciudad tiene algo, pero todo esto no ha venido de la nada, sino del trabajo y de un modelo que premiaba y premia la creatividad.

Cerramos con un tema que fue compuesto por Max Martin, Kristian Lundin y Andreas Carlsson al que Céline Dion puso voz convirtiéndolo en todo un éxito global.


Fuente: Pacific Standard Magazine

jdavidsobral

Periodista y Community Manager. Blogger en www.nordpop.com y un gran fan de las nuevas tecnologías, la comunicación online, la música y la cultura nórdica.

2 comentarios:

  1. Ace of Base, Alcazar, Army of Lovers, Kristin Amparo, en fin, lo máximo!!!!

    ResponderEliminar