Algo pasa en Escandinavia

Margaret Berger (Photo: Hege Bakken Riise/ NRK)
Margaret Berger (Photo: Hege Bakken Riise/ NRK)
Anoche volvimos a vivir otra noche de vértigo con las finales de Noruega y Finlandia además de la segunda semifinal del Melodifestivalen en Suecia. Sentimientos contrapuestos y momentos de comerse las uñas resumen lo vivido ayer.

Finlandia, tras quedarse fuera de la final de Eurovisión el año pasado decidió darlo todo en el UMK que anoche finalizaba. Teníamos un gran favorito al igual que muchos otros seguidores del festival europeo y es que Mikael Saari nos enamoró desde el primer momento en el que escuchamos su We should be through. Es cierto que a muchos puede parecerles un tema aburrido pero creemos que tiene algo muy especial.

Sin embargo la cosa tampoco fue mal, Mikael quedó segundo y ganó otra de las favoritas, Krista, con su Marry me. Vestida de novia moderna arrasó con una puesta en escena fresca y un buen directo. Tiene todo lo necesario para hacer un buen papel en Malmö el próximo mes de mayo. Esperamos que los fineses tengan más suerte este año que el anterior.

En Noruega se mascaba la tragedia. Hablamos de tragedia con respecto a lo que nosotros pensamos. La gran favorita de parte de los eurofans era Adelen con su Bombo. Sí, un tema muy bailable en las noches de sábado en cualquier garito pero un directo bastante malo. Además hay que destacar que tampoco nos parece un gran tema, ni si quiera está a la altura de Mandinga, los representantes rumanos del pasado año.

Finalmente Margaret Berger, nuestra favoritísima, consiguió la victoria de largo y será ella la que defienda los colores de Noruega en Malmö. Una gran elección para culminar una final del Melodi Grand Prix que contó con la aparición de Loreen interpretando My heart is refusing me y Tooji interpretando su Stay, ambos en versiones especiales.

Es cierto que el corte para los informativos se nos hizo largo y nos pusimos nerviosos porque pensábamos que Adelen sería la elegida, finalmente respiramos. Gran canción y gran directo de Margaret. Seguro que esos han sido los ingredientes que la han hecho ganar.

Hasta aquí la noche fue bastante bien, pero el Melodifestivalen nos asutó. Canciones normales, nada destacable salvo, quizás, Felicia Olsson que no logró clasificarse ni para el Andra Chansen.

Destacar, destacó el señor Sean Banan, si es que podemos calificarlo así. Es cierto que a los suecos les gusta reírse de ellos mismos y eso es una virtud, pero hasta cierto punto. Un gran espectáculo dio este hombre con una canción que no aporta nada. A pesar de ello logró el pase directo a la gran final del festival sueco. Dicen algunos que quizás incluso puede llegar a representar a Suecia en Malmö pero esperamos y deseamos que no.

Creemos que, como anfitriones, deben asegurar un mínimo de calidad y de seriedad en su candidatura. Además, ¿podría Sean Banan realizar una actuación similar con sólo 5 acompañantes en el escenario? Lo dudamos.

El Melodifestivalen nos está decepcionando un poco este año. Adoramos Suecia por infinitas razones más allá de la música y de Eurovisión pero somos lo suficientemente honestos para decir que algo no nos gusta cuando es así y, en este caso, no nos gusta lo que vimos anoche.

Sólo nos queda esperar al próximo fin de semana, que suene la campana y aparezca algún tema que sorprenda y se lleve de calle el Melodi.

No queremos estereotipos de lo friki en Eurovisión porque creemos que el respeto hay que ganárselo de otra forma y, aunque está bien reírse, el festival merece ser respetado. Para ello sólo hace falta apostar por la calidad.

Nordpop

Periodista y Community Manager. Blogger en www.nordpop.com y un gran fan de las nuevas tecnologías, la comunicación online, la música y la cultura nórdica.

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